¿Y si tu enojo fuera ansiedad acumulada?
La ansiedad es una respuesta emocional y fisiológica natural ante situaciones percibidas como amenazantes. Nos prepara para reaccionar, para protegernos, para sobrevivir. Sin embargo, se convierte en un problema cuando es excesiva, persistente y desproporcionada, interfiriendo en la vida diaria. En muchas personas, la ansiedad no se manifiesta como miedo evidente, sino como enojo constante. Irritabilidad crónica, explosiones desmedidas ante pequeños errores, impaciencia permanente. La tensión acumulada necesita una salida y, en lugar de mostrarse como algo vulnerable, se expresa como rabia. La ansiedad activa el sistema nervioso de nuestro cuerpo y coloca al organismo en modo “lucha o huida” . Esto se traduce en síntomas físicos como: Taquicardia Sudoración Temblores Tensión muscular Problemas digestivos Fatiga persistente El cuerpo vive en estado de alerta. En personas que se enojan con frecuencia, estas reacciones no encuentran una descarga saludable, por lo que se acumulan. El resul...