Mi Cristo Roto” en un retiro de Cuaresma - Evangelizar desde el corazón: el poder del teatro en la fe
En el camino de preparación hacia la Semana Santa, existen momentos que deben prepararse para un ENCUENTRO que de mayor significado para nuestras vidas. Así ocurrió durante el retiro organizado por la Dimensión Familia Puebla, el cual reunió a cientos de fieles bajo un mismo propósito: reflexionar, sanar y reencontrarse con Dios a través de distintas actividades espirituales.
El retiro, llevado a cabo en la Casa de la Familia San Juan Pablo II, tuvo como eje central “Las pruebas son grandes oportunidades que debemos aprovechar para dar testimonio de que somos del Señor”. A lo largo de la jornada, se vivieron momentos de oración, formación y encuentro que tocaron la vida de más de 400 participantes.
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| Cortesía Dimensión Familia Puebla |
Desde el inicio, el ambiente estuvo marcado por una profunda disposición espiritual. El señor Jorge Melchor, coordinador del Departamento de Circunstancias, dio la bienvenida a los asistentes, invitándolos a abrir el corazón a lo que Dios quería obrar en cada uno.
Uno de los momentos más significativos fue la Hora Santa, guiada por Marychel, donde a través de cantos y alabanzas se propició un encuentro íntimo con Jesús Eucaristía. Durante el retiro, también se compartieron valiosas reflexiones por parte de distintos sacerdotes. Monseñor Tomás López Durán abordó el tema “El amor que se entrega sin medida: la Eucaristía”, invitando a vivir con mayor conciencia la Santa Misa y el misterio profundo del Cuerpo de Cristo.
Por su parte, el Pbro. Mtro. Mariano Montes Huerta reflexionó sobre el perdón desde la cruz, recordando que el amor verdadero implica entrega, confianza y, sobre todo, la capacidad de perdonar. Un mensaje que tocó con fuerza en los corazones, especialmente al recordar que el perdón no es opcional, sino un camino hacia la verdadera libertad.
El Pbro. Dr. Miguel Arcángel de Simone complementó este recorrido espiritual con el tema de la alegría pascual, invitando a los presentes a vivir con esperanza la Victoria de la Vida sobre la muerte.
Sin embargo, uno de los momentos más emotivos del retiro fue la presentación de nuestra producción “Mi Cristo Roto”, interpretada por nuestro director y productor Luis Vicente Rodríguez, basada en el texto del P. Ramón Cué. En medio de un espacio sencillo y sin el apoyo completo del equipo de iluminación, la fuerza del mensaje logró quedarse en los corazones de los asistentes a pesar de la limitación técnica, cuando esta obra se presenta en un teatro convencional.
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| Cortesía Dimensión Familia Puebla |
Frente a más de 400 personas, esta obra se convirtió en un espejo del alma. Un momento donde el público no solo observaba… se reconocía.
El mensaje fue claro: ¿Cuántos “cristos rotos” encontramos en nuestra vida cotidiana? Personas heridas, olvidadas, cargadas de dolor… y muchas veces invisibles ante nuestros ojos. La obra invitó a mirar con mayor amor, a cuestionar el sentido del sufrimiento y a encontrar en la cruz no solo dolor, sino esperanza.
“A pesar de no contar con todos los recursos técnicos, la obra tocó corazones. Tuve la oportunidad de acercarme a las personas al finalizar, y fue ahí donde el verdadero teatro sucedió: en el encuentro humano, en la mirada, en la palabra compartida.” - Luis Vicente Rodríguez Esponda - actor, director y productor católico
Experiencias como esta confirman algo que la Iglesia ha sostenido a lo largo de la historia: el arte no es solo una expresión estética, puede ser un camino profundo de evangelización.
El arte tiene la capacidad de hacer visible lo invisible. A través de la belleza, permite que el mensaje del Evangelio llegue incluso a quienes no lo buscan de manera explícita. Es lo que se conoce como la "Vía Pulchritudinis", el camino de la belleza, que invita al encuentro con Dios a través de la experiencia sensible.
Desde tiempos antiguos, el arte ha sido una herramienta catequética: pinturas, esculturas, música y teatro han servido para transmitir la fe más allá de las palabras. Como lo afirmaba Juan Pablo II, la sociedad necesita de los artistas, porque a través de su obra contribuyen al crecimiento humano y al desarrollo de la comunidad.
Hoy, en un mundo saturado de información, el arte sigue siendo un lenguaje universal que conecta con el corazón. No impone, no obliga… invita. Y en esa invitación, muchas veces ocurre la transformación.
Cortesía Dimensión Familia Puebla
En FomArte creemos profundamente en esta misión: llevar mensajes que toquen el alma, que cuestionen, que sanen y que acerquen a las personas a su propia humanidad y a Dios.
Agradecemos profundamente a los organizadores de la Dimensión Familia Puebla, al Pbro. Mariano Montes Huerta y al señor Jorge Melchor por abrir este espacio y confiar en el arte como herramienta de evangelización, tomando en cuenta esta obra tan emotiva del P. Ramón Cué, cuyo mensaje sigue vigente y necesario en nuestros tiempos.
Que este tipo de encuentros sigan sembrando esperanza, fe y amor en cada persona que se permite vivirlos.
Vive El Arte de Ser Humanos.
Bibliografía (Formato APA)
Arquidiócesis de Guadalajara. (s.f.). Evangelizar con el arte.
Scielo. (2023). El arte como medio de evangelización.
Ciudadeshistóricas. (s.f.). El arte como herramienta de evangelización en América.
Misiones SIM. (2024). El uso del arte en las misiones.


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