Mi Cristo Roto en el claustro de las hermanas Carmelitas Descalzas de Nuestra Señora de la Soledad y San José.
El pasado 15 de febrero tuvimos la oportunidad de llevar la obra Mi Cristo Roto a un lugar poco común para el teatro: la comunidad de las Hermanas Descalzas de Nuestra Señora de la Soledad y San José. Hermanas de clausura. Hermanas que han elegido vivir en oración, en silencio y en una vida apartada del ruido del mundo.
La presentación fue posible gracias a la gestión de la Comunidad Reinas de las Familias, un grupo de formación católica donde sus integrantes no solo estudian su fe, sino que la viven activamente en distintos servicios y conviven como familias comprometidas.
Nuestro equipo de FomArte transformó ese pequeño espacio en escenario. Sin telones, sin butacas tradicionales y sin la distancia típica entre actor y público… solo personas frente a un mensaje.
Al finalizar la presentación, el ambiente se llenó de comentarios, silencios profundos y miradas conmovidas. La sensibilidad de la obra tocó corazones tanto de las hermanas como de las familias presentes.
Nuestro director creativo, Luis Vicente Rodríguez, compartió:
“Me sentí como en casa, como si estuviera presentando esta obra a mi propia familia. Fue tan emotivo escuchar los comentarios de las hermanas y de las familias… fue un regalo de Dios.”
Varios asistentes expresaron su deseo de ayudar a difundir el mensaje del P. Ramón Cué para que continúe vigente no solo en el tiempo de Cuaresma, sino durante todo el año. Porque las obra de "Mi Cristo roto" es un grito actual, un llamado a mirar al otro, al herido, al olvidado, al que necesita ser reconstruido.
Y quizá ese fue el mayor aprendizaje del día:
"El teatro no depende del tamaño del escenario, sino de la apertura del corazón...La obra generó algo más que emoción: generó compromiso".
Si deseas llevar esta experiencia a tu comunidad, parroquia o institución, estaremos felices de compartir este mensaje contigo.
Vive El Arte de Ser Humanos.
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