No hay verdadero desarrollo sin la apertura a la vida.

Una situación paradójica se ve en el hecho de que, mientras se pretende atribuir a la persona nuevos derechos, a veces incluso presuntos derechos, no siempre se tutela la vida como valor primario y derecho primordial de cada hombre.

No puede haber verdadera democracia, si no se reconoce la dignidad de cada persona y no se respetan sus derechos. 


No hay verdadero desarrollo sin la apertura a la vida. Si se pierde la sensibilidad personal y social para acoger una nueva vida, también se degradan otras formas de acogida provechosas para la vida social. 

No puede haber siquiera verdadera paz, si no se defiende y promueve la vida.

Para ahondar en el tema del valor de la vida humana te invitamos a que leas la Encíclica Evangelium Vitae de San Juan Pablo II sobre el valor y el carácter inviolable de la vida humana.

Puedes descargarla de la Biblioteca Digital del Frente Nacional por la Familia, en la sección de Magisterio: http://capacitate.frentenacional.mx/biblioteca/


Frente Nacional por la Familia

Minuto de formación V# 5

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