Anticoncepción, otro rostro de la cultura de la muerte

La anticoncepción, contracepción o control de la natalidad es cualquier método o dispositivo para evitar el embarazo.

La anticoncepción, como su nombre lo indica, implica una oposición a la concepción de una nueva vida. Es una actitud de rechazo. El verdadero problema de la anticoncepción es la mentalidad que la anima.



En la anticoncepción la procreación se convierte en el “enemigo” a evitar en la práctica de la sexualidad. Un hijo, una nueva vida, es un mal. El hijo es visto como un estorbo y un impedimento para desarrollarse y crecer.

Esta práctica tiene su raíz es una mentalidad hedonista que pone el placer por encima de todo.

A veces se dice que hay que favorecer la anticoncepción para que haya menos abortos. Es falso. Aunque se trate de cosas diversas, una llama a la otra. El que no quiere una nueva vida intenta primero evitar que venga, pero si falla en evitarla, intentará luego destruirla; la anticoncepción tiene una estrecha relación con el aborto.

Los contravalores inherentes a la mentalidad anticonceptiva son tales que hacen precisamente más fuerte la tentación del aborto ante la eventual concepción de una vida no deseada. De hecho, la cultura abortista está particularmente desarrollada justo en los ambientes que practican la anticoncepción. 

Anticoncepción

La anticoncepción implica una falsedad en la relación entre el hombre y la mujer. Ya que cuando deliberadamente se quita del acto conyugal la capacidad de dar la vida, de engendrar, de ser fecundos, ese acto se vuelve mentiroso.

Además, implica una relación cosificada: se rebajan los cónyuges porque se le ve al otro ya sólo como un objeto de placer. Una cosa que da placer, no una persona a la que se entrega con totalidad. Cuando el acto sexual se reduce a la búsqueda del placer, entonces se convierte en la suma de dos egoísmos, pero dos egoísmos no hacen un amor.

Para la procreación responsable se puede recurrir a los métodos naturales de regulación de la natalidad que implican la decisión de vivir las relaciones interpersonales entre los cónyuges con recíproco respeto y total acogida.


Riesgos de la Anticoncepción. 


La preocupación ante el rápido desarrollo demográfico de los años 60 contrasta con la realidad de nuestros días: una Europa moribunda, el Occidente con las tasas de natalidad más bajas de la historia. 

Las medidas tomadas para frenar el aumento de población —control artificial de la concepción, aborto y eutanasia— han provocado funestas consecuencias.

Frente Nacional por la Familia

Minuto de formación V# 26 #27

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